martes, 26 de agosto de 2008

:: La selva

Escapamos de Ecuador en un "peque peque" que nos dejó en Pantoja (Perú) varados por una semana. Nos encariñamos con la paz de este lugar verde, sus niños inocentes y las comidas de doña Etelvina. Aprovechamos para descansar, leer y reponer el stock de artesanías. Fueron 7 días de convivencia con Nori y Nicolás al son de Shimauta.
Zarpamos del "puerto" de Pantoja a bordo del Andy, crucero de tres pisos con servicio gastronómico. Cuando colgamos las hamacas eramos pocos, pero a medida que el gran buque avanzaba, se convirtió en un hacinamiento de monos, tortugas, búfalos, puercos de monte, gallinas, pollos, loros, pescados, plátanos y gente, y el barco se fue transformando lentamente en una tienda de circo repleta de hamacas donde se mezclaban los olores. La aventura fluvial duró 5 días hasta Mazán donde descendimos para tomar un deslizador a Iquitos.

2 comentarios:

celeste dijo...

Un verdadero quilombo en Andy.Parece que tambien es un carguero, transporta cueros y muchas cosas mas. Me imagino la mezcla de perfumes...
Pero a pesar de todo a Facu se lo ve muy contento. Sarna con gusto no pica!!! diria mi abuela, que le encantaban los dichos populares
Miles de besos!!!!!!!!!!!!!
mama celeste

Flavia dijo...

Mamita:
sarna con gusto no pica pero tortuga meada ensucia mochila. Como dice el tango: "en el mismo lodo todos manoseados..."