martes, 26 de agosto de 2008

:: Blues del Peru (bonus track - remixed)

En el medio de la selva peruana, inaccesible por vía terrestre, se encuentra Iquitos. La ciudad de los barones del caucho tiene un clima de sauna permanente, la contaminación sonora mas alta que hayamos conocido y mas motos que gente.
Aqui probamos varios manjares típicos de la región: carne de lagarto, ceviche de doncella, dorado e incontables jugos de frutas.
Visitamos el zoológico de Quiztococha donde vimos monos, tapires, serpientes, caimanes, tortugas gigantes y un delfín rosado de río.
Embarcados a bordo del Camila por el caudaloso Rio Amazonas, llegamos a San Pablo para conocer a "Che-Silva", quien fue operado por el medico Fuser hace 56 anos. Con el compartimos una inolvidable tarde de recuerdos y anecdotas sobre la visita de Ernesto en estos pagos.
Aqui templamos nuestras hamacas en la casa de la familia Rodriguez Lopez, que bondadosamente nos dio de comer e intento convertirnos al evangelio.
Nos rescato el Aquiles el ultimo domingo de agosto para llevarnos hasta Santa Rosa (caserio que limita con el Brasil y Colombia).
"brasillllll lalalalalalalala"

:: La selva

Escapamos de Ecuador en un "peque peque" que nos dejó en Pantoja (Perú) varados por una semana. Nos encariñamos con la paz de este lugar verde, sus niños inocentes y las comidas de doña Etelvina. Aprovechamos para descansar, leer y reponer el stock de artesanías. Fueron 7 días de convivencia con Nori y Nicolás al son de Shimauta.
Zarpamos del "puerto" de Pantoja a bordo del Andy, crucero de tres pisos con servicio gastronómico. Cuando colgamos las hamacas eramos pocos, pero a medida que el gran buque avanzaba, se convirtió en un hacinamiento de monos, tortugas, búfalos, puercos de monte, gallinas, pollos, loros, pescados, plátanos y gente, y el barco se fue transformando lentamente en una tienda de circo repleta de hamacas donde se mezclaban los olores. La aventura fluvial duró 5 días hasta Mazán donde descendimos para tomar un deslizador a Iquitos.

miércoles, 20 de agosto de 2008

:: Blues del Ecuador

Nos ofrecieron patacones y nosotros dijimos que ya estaban fuera de circulación, no convidaron morocho y pensamos que iba a aparecer un negro monumental, nos recomendaron viajar en una chiva y nos preguntamos si podría resistir el peso de los dos.
En 35 días apreciamos y disfrutamos un país tan pequeño como hermoso, visitando sus playas, sus comunidades afro, sus pueblos serranos y el oriente. Hicimos parada en 5 provincias y degustamos las delicias y manjares de cada lugar: llapingachos, hornados, camarones y fritadas.
El Ecuador nos deja aventuras inolvidables y lindos recuerdos: el recital salsero de los Bang Bang en el Chota (sí, sí, el lugar se llama Chota), la gran feria artesanal de Otavalo -donde reincidimos en la compra de indumentaria-, y la trepada al gigante Chimborazo. También mucha gente nos tiró la mejor onda y nos ayudó a que nuestro paso por estas tierras sea placentero: el camionero-villuca Eber, el ecoturista-purocorazón Willo y el famoso artista y cafetero Felipe Cisneros. Aquí también anduvo piola la modalidad CS / Servas, y establecimos relaciones muy copadas con todos los que nos abrieron las puertas de su casa.
Volvimos a tirar dedo en la ruta, conseguimos yerba nuevamente, viajamos en bondi, escuchamos música en vivo y comimos con cuchillo y tenedor. El Ecuador se asemeja un poco a la Argentina y pudimos andar como en casa, en calzones.
Los paisajes son maravillosos, y gracias al tamaño de su territorio, en unas pocas horas pudimos llegar desde la Amazonía, pasando por el punto más alto (a su vez el cercano de la Tierra al Sol), a las playas tropicales, donde escabiamos coco todo el día y disfrutamos de un mar calientito.
Laboralmente nos fue bastante bien ya que la economía del Ecuador mantiene su moneda en dólares ("in god we trust") y conseguimos juntar unos verdes chambeando.
Seguimos creciendo en esta aventura y asombrándonos en nuestro camino, aprendiendo y compartiendo. En el blog, de a poquito, sigue entrando gente al baile, y eso nos pone muy contentos. Celebramos así los nuevos ingresos de Papi Santiago y de Jorge "Revolucionconunomismo" Perez. Nos alegra poder viajar con ustedes y compartir juntos esta aventura antropológica, bajo la consigna bechiana "sudamérica no problem".
Ecuador es ahora un nuevo eslabón de esta cadena, el cuarto, y espera ansioso unirse al resto de la odisea.

:: Oriente

Tiramos dedo desde Quito y llegamos hasta Puerto "El Coca" en dos días. Nos alojamos en el mugriento y temeroso hotel Cotopaxi y partimos, despues de una batalla fluvial con la compañía naviera, para Nuevo Rocafuerte.
Después de 11 horas de navegación en una lancha de recreo del delta llegamos a la frontera ecuatoriana. En el viaje conocimos al rosarino Nicolás y al japonés Nori, y éste último fue obligado a ingerir la famosa infusión del mate argento para iniciar el intercambio cultural (foto ilustrativa para el recuerdo).
Cuando arribamos a Rocafuerte nos comimos sin dudarlo una sabrosa piraña, y pernoctamos por última vez en suelo ecuatoriano.