miércoles, 20 de mayo de 2009

:: La ciudad de la furia

Luego de una extensa jornada apocaliptica, y tras 18 horas de viaje haciendo dedo y subiendo a varios bondis, llegamos con la lengua afuera y los guarachos sucios a la hermosa ciudad de Oaxaca (segun Robert, se dice Uajaca).
Insistimos en el turismo gastronomico a punta de tlayudas, raspas, tortas varias (¡ya parecemos el chavo del 8!), pero Facu fisuro en el camino y decidimos hacer 1 dia de ayuno forzado.
Pasamos las mañanas recorriendo los mercados y las plazas y por las tardes mangueabamos cine gratuito de La Pochola. Visitamos las ruinas zapotecas de Monte Alban (foto) y las cascadas petrificadas de Hierve el Agua. Con el intestino hecho mierda, pero llenos de nuevos recuerdos, salimos a las playas del Pacifico en busca de arena, aguas trasparentes, palapas y papayitas.

:: A la carga

Con mucha alegria para nosotros, el oficial de migraciones apunto 180 dias de permanencia en el pais cuando cruzamos la frontera mexicana.
Llegamos a la pequeña ciudad colonial de San Cristobal de las Casas, para recorrer desde alli los rincones del estado de Chiapas. Visitamos el Caracol zapatista Oventik, donde nos recibio la Junta del Buen Gobierno para darnos la bienvenida en territorio rebelde. Conocimos tambien el deslumbrante Cañon del Sumidero (foto), que fue testigo del salto mortal de una civilización entera que no estaba dispuesta a ser sometida por la conquista.
En San-Cris (para los amigos), nos hartamos y descompusimos de tanto taco, tamal y torta de jamon, que fueron financiadas por las fabulosas ventas en el Parque Santo Domingo.
Festejamos de paso el cumple de Facu en el "Ruca Che" junto a los inolvidables Meli y Fer, con desayuno sorpresa y fiesta de quesadillas, guarachos nuevos y sacrificios tamangueros.

lunes, 11 de mayo de 2009

:: Blues de Guatemala

Entramos a Guate en shuttle, entusiasmados con el encuentro con una nueva cultura y preocupados por nuestro devenir vagabundo.
Hicimos parada en la Antigua Guatemala -vieja metropoli de Centroamerica y ahora convertida en parque de diversiones turisticas- y planificamos alli nuestro itinerario rutero al tiempo que practicabamos visitas gastronomicas en el mercado municipal, incursionando en recetas de pepianes, hilachas, chiles rellenos, pacayas y otras delicias.
La nueva ruta mochilera (especulando con la temporada laboral de semana santa) nos empujo nuevamente para el sur, manejando como destinos las playas de El Salvador.
(...)
Regresamos a la Antigua luego de un paso triunfal por El Tunco, y decidimos egresar como artesanos profesionales con la adquisicion de piedras preciosas para incorporar en nuestro parche.
Nos fuimos, entonces, a practicar taller a orillas del lago Atitlan. Instalados en Panajachel en la casa de Otilia, nos dispusimos a armar un nuevo paño e innovar con otras artes. Haciendo base en Pana, con cama comoda y cocina con horno, nos mandamos a explorar algunos pueblos del lago, y tambien visitamos La feria de Chichicastenango, que provoco una tremenda decepcioneri en Fla, aunque Facu se compro dos pantalones de papacho.
Luego de dos semanas de yoga, taoismo, cocina y taller en el hermoso lago Atitlan, nos fuimos a Xela donde nos esperaba Eddy y su novia holandesa para invitarnos unas ricas pizzas de la cadena Hut.
Guate tuvo primera vuelta y ballotage. Las paradas fueron pocas pero prolongadas, y pudimos disfrutar mejor asi de los lugares que visitamos. Nos maravillo Antigua y su arquitectura colonial, nos encantamos con el lago Atitlan, sus pueblos y sus volcanes, y escalamos el Chicabal en Quezaltenango.
Guate deja su huella en este viaje. Finaliza ella nuestro paso por America Central luego de 5 meses y medio por estos caminos. Guate es por ello una puerta que cierra, pero al mismo tiempo es la puerta de entrada a un nuevo mundo....

sábado, 2 de mayo de 2009

:: Parche & Tao

Una vez mas, de la playa a la montaña. Nos recibio nuevamente en Guate la fresca Panajachel, ciudad-meca artesanal a orillas del precioso lago Atitlan. Nos acomodamos por 15 dias en una casita linda con horno y compartida con banda de argentos, donde preparamos exclusivas tartas y delicioso pan casero.
Laburamos intenso en el parche incursionando con el jade recien adquirido y reconstruyendo los destrozos de semana santa. Tambien repusimos energias haciendo ejercicios taoistas, respirando hondo y elongando en las mañanas.
Paseamos en lancha y a pie alrededor del lago y pudimos disfrutar un poco de todos los Santos y apreciar la belleza de la naturaleza.