sábado, 23 de febrero de 2008

:: El ocaso de un animal de galaxia

En la escuela del pueblo de Higueras fue fusilado el comandante Che Guevara. Lo cazaron el 8 de octubre de 1967 en la quebrada del Churo y permaneció dos días malherido hasta que lo ultimaron a quemarropa.
La pared de la escuela reza: "por esta puerta entró un hombre a la eternidad".
El Che permaneció fiel a sus ideas y supo fecundarlas en los corazones de los iracundos.

:: La lavandería

En Valle Grande visitamos el hospital Señor de Malta, donde se lavó el cuerpo del Che junto con el del Chino y Willy (dos compañeros de combate).
Imposible no recibir el golpe en el pecho en un lugar tan triste.

:: Valles cruceños

Subimos de un tirón, desde 400 msnm a 1600 msnm para llegar a Samaipata. Pasamos unos días de descanso en el jardín del belga Ian y despues partimos hacia el Parque Nacional Amboró. Nos cagamos mojando y volvimos. De ahí arrancamos a Mairana, intentando una nueva entrada al Parque, donde hay un bosque de helechos gigantes fabuloso.
Fracasamos nuevamente con las mentiras rupestres.
Fuimos acobijados y alimentados por Consuelo, y apadrinados por Claudio que nos hizo de papá Noel unos días: compartimos risas y cervezas en el all inclusive de Domitila.

:: Carnaval camba

El primer dia nos tiraron con agüita. El segundo, con el pomo de Rey Momo, y el tercero se fueron al carajo con pintura para zapatos.
El carnaval en Santa Cruz fue una mierda, aunque valió la experiencia: las comparsas, los disfraces de jóvenes y viejos y la música invadió la ciudad.
Por lo demás tampoco nos gustó Santa Cruz, pero estuvimos alojados en lo de Nils y Marion que nos recibieron muy bien y morfamos a lo loco.

:: Todo x 2 bolas

En Monteagudo nos cambió la suerte. Armamos un paño un poco mas serio (ver foto) y salimos a reventar artesanías. Hubo oferta, demanda, canje, regateo, trueque y otros chantajes.
No sólo recuperamos la inversión inicial, sino que ganamos unos morlacos extras que nos llevan hacia el camino del éxito económico para convertirnos en los magnates del macramé, tal como predijo el sabio Fernando Aragón.
Muy contentos con estos logros, festejamos con un banquete de chinchulines callejeros.

:: Por los caminos del Che

Fuimos a dar a Monteagudo y Lagunillas tratando de rastrear las huellas del comandante. Estos dos pueblos eran centros de aprovisionamiento para la guerrilla y tenian estrecho contacto con el campamento inicial.
Aqui todo el mundo afirma haber visto a Ernesto: disfrazado de viejo, escabiando chicha en los bares, con peluca y anteojos. Los relatos sobre el Che son infinitos y algunos increíbles.
Por lo demás, ambos pueblos son muy lindos y nos recibieron cálidamente en el hospedaje de una vieja que aseguraba "me voy a caer muerrrrrrrrrrrrrta".