jueves, 25 de septiembre de 2008

:: La Gran Sabana

Llegamos a la tierra de Hugo despues de tres dias agotadores pegando carona en las rutas brasileras (pudimos ahorrar 280 reales). En Santa Elena de Uairén se armó un grupito de argentinos sin mate pero con las mochilas cargadas de nuevas historias.
Nos dispusimos a explorar la Gran Sabana y fuimos al Paují -zona energética de los hipis de los 60- donde chapoteamos en el Pozo Esmeralda y contemplamos desde el balcón la selva amazónica (ver foto: Fla al borde del Abismo).
Siguiendo ruta norte y pidiendo cola (eviten el chiste fácil, significa hacer dedo) nos refugiamos en el balneario de Sorowapo. Allí un grupo de tacheros comandados por Mamarracho nos invitó un "asado" con casabe y birras que nos alegró el corazón y nos llenó la barriga. Pasamos por la Quebrada Pacheco, el Salto Kawi y Kama Meru, tres cascadas hermosas donde fuimos víctimas de un ataque masivo y sangriento de los puri-puri.

sábado, 13 de septiembre de 2008

:: Demo: Blues del Brasil

Pasamos escasos 12 días en tierras brasileras, y nos resulta difícil componer un blues en estas condiciones. Sacamos, sin embargo, las siguientes notas a tener en cuenta:
- El Reais es muy muy muy muy caro: Brasil desafina con el resto de la canción económica latinoamericana.
- El portugueis nos resultó más complicado de lo que pensábamos; no todo es "inho", "çao", "eiro". Si escuchás a dos brasucas hablando no entendés una goma. Pudimos aprender solo unas pocas palabrinhas para comunicaçao.
- El menú amazónico es bastante monótono: arroz, macarrón, frijol, farinha y frango. No comen otra cosinha, pero sirven mucheiro.
- La selva está muy buena, pero hace excesivo calor sofocante. Promedio de vida bajo el sol: 1 hora.
- Los brasileros se pasan de buena onda, son amables y hospitalarios y dan carona a los viajeros trotamundos.
Seguimos tocando en el próximo destino: Chavezlandia.

:: Flavinha e Facunçao

Llegamos a Tabatinga y nos sellaron en el pasaporte 60 dias de permanencia legal en el Brasil.
El "Dom Manoel" nos llevó desde la frontera hasta Manaos a lo largo del rio Amazonas. Fueron 5 días manjando macarrón, frango e feijoada y escuchando foggo todo el tiempo. Hicimos una tribu multiétnica-monoparlante con 2 peruanos, 3 argentinos y 1 holandes y nos comunicamos como pudimos con el resto de la tripulación.
En Manaos nos recibieron Igor y Renato. La estadía fue breve, pero pudimos recorrer el centro y visitar el Teatro Amazonas, donde presenciamos un concierto de música clásica local.
Rajamos porque está todo caro............