Atardecer en Malpaís.
domingo, 18 de enero de 2009
:: Fiesta & Co.
El 2009 nos trajo nuevos amigos, con Mel y Fer compartimos clases de macrame y te de canela por las noches, entre historias, planes y chocolates.
sábado, 3 de enero de 2009
:: El sabor del encuentro
Hicimos una parada breve y estrategica en San Jose para abastecer nuestros insumos de artesanías y nos fuimos directo para las playas del Pacifico a visitar a nuestro amigo argento Merlino. Típico reencuentro de viejas caras conocidas: birras, abrazos, que por donde anduvieron, que que carajo estas haciendo acá, que cuando nos despedimos en Buenos Aires dijimos "nos vemos en Centroamerica" (?) y nadie nos creyó (ni siquiera nosotros mismos).
Así que Montezuma fue el lugar del festejo, y nos dispusimos a celebrarlo con unas jornadas de surf y lanzamientos ornamentales desde cascadas de 15 metros. Nos paseamos por las playas y nos metimos en la selva centroamericana.
Un pueblo hermoso, donde conviven el mar y las montañas, los verdes y los azules, con el calor de los bosques y la brisa de las aguas. Aquí nos trajo este viaje para descubrir un mundo que solo estaba en nuestras fantasías.
Así que Montezuma fue el lugar del festejo, y nos dispusimos a celebrarlo con unas jornadas de surf y lanzamientos ornamentales desde cascadas de 15 metros. Nos paseamos por las playas y nos metimos en la selva centroamericana.
Un pueblo hermoso, donde conviven el mar y las montañas, los verdes y los azules, con el calor de los bosques y la brisa de las aguas. Aquí nos trajo este viaje para descubrir un mundo que solo estaba en nuestras fantasías.
:: Los riders
Salimos de Volcan tempranito por la mañana y llegamos a San Jose de Costa Rica iluminados con la luz de las estrellas. Nunca en este viaje (ni tampoco en nuestras vidas) nos subimos y bajamos de tantos autos, camionetas, camiones y buses en un solo dia.
El ride en Centroamerica funciona: que de donde son, que para donde van, que hace cuanto tiempo que están viajando, que yo tengo un amigo que fue para la Argentina pero no me acuerdo donde... Podría armarse fácilmente un repertorio de temas frecuentes en las charlas de aquel que levanta y aquel que fue levantado.
Primero fue un camión el que nos sacó de Panama y nos llevó a la frontera con Costa Rica. Firmamos pasaportes con un nuevo sellito (nuevo pais, nuevo mundo, nuevo...) y seguimos en una Land Cruiser hasta Sabalito. Ahi nos levantaron en una Vitara y nos dejaron en el proximo pueblo. Eran las 13.30hs y ya nos picaba el bagre. Seguimos caminando unos 200 metros por la ruta y paró un camión que nos dejó 40km mas adelante en un puesto, donde nos sentamos a papear por 1700 colones. Finalizado el almuerzo pasó una Nissan doble cabina que nos dejó en el cruce de la carretera Interamericana, donde 5 minutos después nos levantó un nuevo camión que nos llevó hasta Buenos Aires -el de Costa Rica, no el de Argentina. Ya muertos de agotamiento y con los últimos rayos de luz, sin ganas de levantar más el dedo y hasta casi sin quererlo, nos subió una tremenda Mitsubishi que nos dejó en la ciudad de Perez Celedón. Ahí decidimos cortar las andanzas del autostop y tomar el bus hasta la capital de los ticos, donde nos esperaba doña Carmen con un rico y poderoso plato de fideos.
El ride en Centroamerica funciona: que de donde son, que para donde van, que hace cuanto tiempo que están viajando, que yo tengo un amigo que fue para la Argentina pero no me acuerdo donde... Podría armarse fácilmente un repertorio de temas frecuentes en las charlas de aquel que levanta y aquel que fue levantado.
Primero fue un camión el que nos sacó de Panama y nos llevó a la frontera con Costa Rica. Firmamos pasaportes con un nuevo sellito (nuevo pais, nuevo mundo, nuevo...) y seguimos en una Land Cruiser hasta Sabalito. Ahi nos levantaron en una Vitara y nos dejaron en el proximo pueblo. Eran las 13.30hs y ya nos picaba el bagre. Seguimos caminando unos 200 metros por la ruta y paró un camión que nos dejó 40km mas adelante en un puesto, donde nos sentamos a papear por 1700 colones. Finalizado el almuerzo pasó una Nissan doble cabina que nos dejó en el cruce de la carretera Interamericana, donde 5 minutos después nos levantó un nuevo camión que nos llevó hasta Buenos Aires -el de Costa Rica, no el de Argentina. Ya muertos de agotamiento y con los últimos rayos de luz, sin ganas de levantar más el dedo y hasta casi sin quererlo, nos subió una tremenda Mitsubishi que nos dejó en la ciudad de Perez Celedón. Ahí decidimos cortar las andanzas del autostop y tomar el bus hasta la capital de los ticos, donde nos esperaba doña Carmen con un rico y poderoso plato de fideos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)