domingo, 29 de marzo de 2009

:: Demo: Blues de Honduras

Paseando por Centroamerica como en casa, se nos interpuso la frontera de Honduras; la cruzamos un poco a jalón y de bondi en bondi. Pasamos en este país dos semanas con paradas estrategicas para conocer un poco y vender otro tanto.
Recorrimos la bella Comayagua, vendimos en Tela, fisuramos en las hermosas playas de Miami y nos alucinamos con las ruinas de Copán.
Los hondureños nos recibieron amablemente, nos sirvieron baleadas hasta el hartazgo y nos devolvieron el regalo divino de la yerba mate.
Tuvimos en este país otro exitoso CS con Conor Konan y muy buena onda con artesanos mexicanos, nicas y argentos en los diferentes parches.
En la gastronomía, si bien nos quedamos con los tacos abusivos de Comayagua (la orden de 3 x 20 lempiras), no podemos dejar de mencionar el plato nacional que oficia de desayuno, almuerzo y cena: las baleadas.
Nos llevamos esculpidas las primeras e inolvidables ruinas Mayas, que nos deslumbraron y nos mostraron un poquito de ese gran universo que fue esta civilización.
Se nos paso rápido, quedaron destinos pendientes, pero el norte nos llama y seguimos subiendo...
La mochila de la vida carga con otro hermoso país de nuestra America Latina que los Iracundos se llevan para siempre.

:: Mayeando


lunes, 23 de marzo de 2009

:: Garifunos

Decididos a alcanzar nuevamente las playas del Caribe, nos mandamos para Tela, pequena ciudad del norte del pais. Despues de juntar unos cobres a fuerza de parche costero nos mandamos para Miami (version hondurena) a mojar las patitas en el agua trasparente.
Miami es una pequena comunidad garifuna (mezcla de negros con indigenas y otras yerbas) con mucha onda, chozitas y playa virgen. En este lugar hermoso y tranquilo nos acogio cual madraza Dona Chela, quien nos mantuvo la panza llena a punta de pescado gigante y baleadas.
Llegamos desde aqui al Parque Nacional Punta Sal, el paraiso escondido de Honduras y una de las playas mas lindas de Centroamerica.

:: Parada estrategica

Entrada ya la noche, llegamos a Comayagua, la antigua capital de Honduras y uno de los sitios precolombinos mas importantes de America Central. Aqui nos recibio amistosamente Conan, un gringo copado instalado en el corazon del pais y presto a ayudarnos para compartir unos dias con nosotros.
Dedicamos nuestro tiempo al arte culinario, el taller artesanal y la lavanderia, y pudimos pegarnos un paseo urbano descubriendo las calles, las plazas y los edificios del pintoresco pueblo colonial.

domingo, 15 de marzo de 2009

:: Blues de Nicaragua

Cruzar la frontera y entrar a Nicaragua implica volver a America Latina. Acá nos encontramos nuevamente con las mamitas y el sabor de la comida casera, con los mercados y los vendedores ambulantes, los bondis catramina, el regateo y la contaminación sonora.
Nicaragua nos recibió alegremente, conocimos un país hermoso y una cultura amable y acogedora. Transitamos por las ciudades más antiguas de América, la hippeamos en la isla de los dos volcanes y conocimos las playas del Pacífico Norte.
Firmamos el pasaporte en San Carlos pero los fuertes vientos del Cocibolca nos hicieron una mala jugada: tuvimos que tomar un school bus a Managua y de allí salir para Granada, cruzando toda la costa del lago en una noche completa y traumática. Llegamos a Granada agotados y sin un cobre, pero allí levantamos cabeza rápidamente: nos adjudicamos una mesa portátil y repuntamos con las ventas de artesanías, salió entonces el primer collar de alpaca.
En Granada copamos el "Apoyo Mutuo" durante unas semanas y formamos nuevo grupete para ir a Ometepe, la famosa isla (postulante a Maravilla Natural del Mundo) del lago de Nicaragua. El equipo se conoció posteriormente con el nombre de "El Imperio", y juntos compartimos una linda convivencia en la "Casa Campestre" a punta de mates, milanesas, taller y huevo libre.
El Imperio se disolvió cuando dejamos la isla, pero algunos días después nos volvimos a encontrar en León para festejar el cumpleaños del Sultán, nuevamente con milangas de Fla en el menú. Compartimos otras nuevas jornadas y partimos para las montañas, donde a falta de atractivos decidimos abandonar el país.
Fueron 35 días en territorio Nica. Nos llevamos con nosotros hermosos recuerdos de personas y paisajes, degustamos de los sabores de las ollas a leña de las seño y alistamos el parche con la mirilla en los gringos.
Con la brújula siempre puesta rumbo norte nos despedimos de este país hermoso y hospitalario, un país en pie de guerra, que supo cultivar para siempre nuestros corazones.
Andará Nicaragua, su camino en la gloria...

lunes, 9 de marzo de 2009

:: El retorno del Imperio

En otro traslado interminable desde la isla, llegamos con mas pena que gloria, a la ciudad de Leon. Una de las ciudades mas antiguas de América, representada por los edificios y las iglesias de 3 siglos atras.
Nos alojamos en un hostel gringo donde gozamos de los beneficios del turista y aprovechamos la cocina comunitaria para homenajear al Sultan en su cumpleaños con grandiosas ofrendas: milanesas!
Visitamos las ruinas de Leon Viejo (primer emplazamiento de la ciudad en 1524); paseamos por los "hervideros" de San Jacinto, una especie de geisers con lodo hirviendo; y tomamos sol en la playa de Poneloya.
Agotados por el calor intenso y las pocas ventas, partimos para nuevos rumbos en las montañas nicaragüenses.

martes, 3 de marzo de 2009

:: La isla

Ometepe es la isla mas grande del mundo que emerge en un lago de agua dulce. Está conformada por dos volcanes que erigen por sobre la superficie de las aguas y que mantinen la belleza de un paisaje único.
En este lugar nos dispusimos a pasar 10 jornadas junto a los Sultanes (equipo devenido de Tato y Luciana), instalados en una finca donde cosechamos la comida, nos dedicamos a la lectura y al taller artesanal. Disfrutamos asi de un lugar maravilloso y exclusivo junto a nuevos amigos viajeros.
Nos enriquecimos con nuevas vivencias y aprendizajes y pudimos compartir una linda y divertida convivencia.

:: Aqui, junto a las aguas

Luego de una peregrinacion nocturna e insufrible desde la frontera, llegamos a la ciudad de Granada dando la vuelta al lago Nicaragua. Nos alojamos en el "Apoyo Mutuo" de Maria y nos instalamos a modo de hogar -con cocina, taller y mates- en una increible casa de locos con travestis incluidos.
Llegamos sin un mango y nos fuimos con los bolsillos llenos y una mesa a cuestas. El parche del Parque Central dejó saldos positivos y la primera venta de un collar de alpaca.
Cosechamos nuevas amistades y conocimos a Tato y Luciana, con quienes compartimos lindos momentos junto al equipo anterior. Armamos rondas de matienzos acompañadas con el sabor típico de la famosa TelePizza granadina.
Nos mandamos también a trepar al volcán Mombacho y visitamos los pueblos de Masaya, donde apreciamos el arte local junto a la misión humanitaria del chocobanano.