lunes, 23 de marzo de 2009

:: Garifunos

Decididos a alcanzar nuevamente las playas del Caribe, nos mandamos para Tela, pequena ciudad del norte del pais. Despues de juntar unos cobres a fuerza de parche costero nos mandamos para Miami (version hondurena) a mojar las patitas en el agua trasparente.
Miami es una pequena comunidad garifuna (mezcla de negros con indigenas y otras yerbas) con mucha onda, chozitas y playa virgen. En este lugar hermoso y tranquilo nos acogio cual madraza Dona Chela, quien nos mantuvo la panza llena a punta de pescado gigante y baleadas.
Llegamos desde aqui al Parque Nacional Punta Sal, el paraiso escondido de Honduras y una de las playas mas lindas de Centroamerica.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya a esta altura ¿podemos hacer la Antología poética de los Iracundos, no?

Abrazos!

Nacho.-

celeste dijo...

Seguro que la brecha entre la miami hondureña y la de eeuu debe ser amplia, pero a favor de la primera cuentan la belleza argentina que las visita, la tranquilidad y serenidad de la playa y la ausencia marketinera.Espero que doña chela se esfuerce con las manjares ya que me parece que los iracundos estan un poco flaquitos...
Miles de besos!!!
mama celeste

Flavia dijo...

nacho,
creo que si, es posible hacer una antropologia poetica. con eso basta.
abrazos literarios

Flavia dijo...

mama celeste,
la negra chela se porto 10 puntos con nosotros. nos cocino rico, abundante y barato, y con ella compartimos unos dias viviendo en su casa frente al mar.
creo que le vamos a hacer una propuesta laboral de cocinera en la urbe.