Con su costa, su sierra y su selva; con sus mamitas y sus quinuas, sus kiwichas y sus emolientes; con sus ceviches, su chaufa, su cuy y sus chicharrones; con sus mototaxis y sus bicitaxis; con sus
jaladores y sus
chalecos; nos aventuramos en "el país de Grupo 5".
Hemos visitado sus islas de totora, nos impresionamos con sus ruinas, caminamos por sus valles y sus montañas, nos bañamos en sus playas y pudimos conocer así un país hermoso.
Dejamos atrás la temporada de lluvias, y el sol nos recibió nuevamente en la región del Tahuantinsuyo. Divagamos caóticamente por las tierras del Peru, conociendo 8 departamentos en 88 días, dorminos en 18 pueblos y morfamos a 4 manos.
Muchos
patas nos acompañaron en nuestro camino por "la tierra de los Incas": gente
chevere como los artesanos de las playas de Máncora, gente
bacán como la anfitriona Miluska y gente
rica como Senio Lau.
El alojamiento CS/Servas funcionó casi a la perfección, y así pudimos conocer al músico revolucionario Yoyo, a los profe Matthieu & Anja, a los creativos Carlo & Meli, a Semilla de Esperanza, y también a la hospitalaria Haydee y la familia del Tronco.
La pesquisa culinaria dio cuenta de la gran diversidad gastronómica del país en en la que se fusionan la comida serrana con la de la costa y la de la selva, y éstas a su vez con el sabor oriental, afro y tradicional, dando lugar a exquisitos platos como el ceviche, el arroz chaufa, las papas a la huancaína, el lomo saltado y diversos postres.
El Peru es hermoso por sus paisajes, sus ciudades y sus ruinas. Nos impresionó Macchu Picchu y el Valle Sagrado tanto como Chan Chan y las Huacas del Sol y de la Luna, nos encantó el Cañon del Colca y la Cordillera Blanca, descansamos en sus calurosas playas, y nos enamoramos de Arequipa, de Cusco y de Trujillo.
Los peruanos se pasan de ingeniosos: si no tenés celular, ubicas un
chaleco y ya podés llamar a donde sea; si no tenés ganas de caminar, te tomás una económica mototaxi; y si te quedás con hambre podés pedirle tu
yapita a la seño. Nos hemos divertido a lo loco con estas ideas insólitas y disfrutamos con ellas de momentos imborrables para nuestros corazones.
Laboralmente, mejoramos notablemente nuestra técnica artesanal y hemos aprendido cantidad de puntos nuevos en macramé. Nuevo target: gringos.
Agradecemos nuevamente a todos los que van viajando con nosotros, acompañandonos en esta aventura y compartiendo nuestro andar trotamundo. También percibimos el aliento y el aguante a través del blog, al que se siguen sumando voces, aunque deseamos que sean muchas más.
Abandonamos con cariño y nostalgia estas tierras al grito de ¡VIVA PERU!