sábado, 23 de febrero de 2008

:: Valles cruceños

Subimos de un tirón, desde 400 msnm a 1600 msnm para llegar a Samaipata. Pasamos unos días de descanso en el jardín del belga Ian y despues partimos hacia el Parque Nacional Amboró. Nos cagamos mojando y volvimos. De ahí arrancamos a Mairana, intentando una nueva entrada al Parque, donde hay un bosque de helechos gigantes fabuloso.
Fracasamos nuevamente con las mentiras rupestres.
Fuimos acobijados y alimentados por Consuelo, y apadrinados por Claudio que nos hizo de papá Noel unos días: compartimos risas y cervezas en el all inclusive de Domitila.

2 comentarios:

celeste dijo...

Realmente estos helechos son fantasticos. En la foto se ven como arboles enormes, con un maravilloso color azulado. Es asi en la realidad??Impactante!!!Como poder guardar tanta belleza en la retina....
Besos, mama celeste

Flavia dijo...

imposible guardar tanta belleza en nuestras retina; hay recuerdos que solo permaneceran en nuestros corazones y solo sera accesible a ellos a traves del ejercicio de nuestra memoria (aunque los tiempos modernos colaboran con la ayuda de las imagenes digitales).
con respecto al bosque de helechos, realmente es fabuloso; esos arbolitos miden 4 metros, algo asi como los que tiene Pacona en la terraza de su casa de Palermo.