Allí descansamos, lavamos ropa y repusimos fuerzas. Cuando decidimos abandonar los pagos iruyenses, nos atacó una tormeta, neblina, día fulero si los hay. Milagrosamente, se acercó una tucumana en su camioneta y nos arrastró hasta Humahuaca. Desde ahí hasta la Quiaca, nos costó dos días de dedo que terminaron siendo 14 pesos de bondi ya que no nos levantó nadie.
Ni bien llegamos a la Quiaca, y de merecidísimo premio, nos lastramos una parrillada con fritas a 9 pe, con pecsi de litro y medio y todo!!
La Quiaca no fue nuestro lugar preferido, y huimos como fugitivos del camping, al 2do. día.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario