lunes, 22 de junio de 2009

:: Dos escalas

En un trailer con aire acondicionado, y casi sin tiempo de espera, nos fuimos para Mazatlan, costa pacifica de Mexico, donde nos recibio un gringo buena onda. Alli padecimos el calor, salimos para ver los lindos atardeceres e hicimos bastante taller. Sin pena ni gloria nos mandamos a mudar, tambien a puro raite, para el lado de Culiacan, capital del estado de Sinaloa y del narcotrafico. Alli nos alojamos con la familia Rojo, a pura charla de loro, hospitalidad sin limites y paseos por la ciudad, fuentes danzarinas, tacos dorados y tostitos con esquites que sirvieron para aplacar la ansiedad del vuelo y el gran encuentro...

No hay comentarios.: