
Trece días estuvimos en Cochabamba recargando las pilas. Morfamos a lo loco, en lo de Don Matthias y en lo de Julia: albondigas con alcaparras, bombas de papa, licuados, egg mac muffin, "El filet" de Matthias, charca, guiso de papalisa y el esperado y famoso
Trancapecho. La balanza confirmó que subimos de peso.
Descansamos en cómodas suites y dormimos como reyes. Vimos películas varias y tomamos el desayuno en el
Café Paris.
Tuvimos el record de venta de artesanías en un día: 97 bs. en plena "Cancha" (mercado central).
Salimos a pasear por la ciudad montados en la Land Cruser: alrededor de la laguna, subimos al Cristo "multicolor" de la Concordia y recorrimos la plaza 14 de septiembre.
Un oasis de confort en el viaje de los iracundos.