Llegamos a Oruro de noche, conseguimos un alojamiento y salimos a comer unos silpanchos. Cuando volvimos a la habitación y revisamos las mochilas, nos dimos cuenta que nos faltaba la marmita. Inmediatamente fuimos a buscar al colectivo que nos había traído y le exigimos al chico-que-rebolea-las-mochilas que nos la devuelva. Así fue como sacó de arriba del micro nuestras ollas, mientras Facu se disponía a sacar la rueda de auxilio del micro y Fla iba en busca de la autoridad policial. cuak. Además de la marmita nos devolvieron una linterna, también hurtada por dicha criatura maldita.
El saldo del episodio fue el siguiente: recuperamos la marmita y la linterna, y nos devolvieron el dinero del pasaje; los malechores se quedaron con un vidrio roto y 50 bolivianos menos.
A todo el que lea, en la empresa de transportes "Nobleza" de Bolivia el maletero abre las mochilas en el bus y hurta lo que puede. Si se lo apura devuelve, sino se lo queda.
miércoles, 12 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
4 comentarios:
Mis queridos Iracundos intolerantes;
mi comentario y reflexión va por correo privado. No vamos a ventilar estas cuestiones
Besos
Vuestro Pá
Tesoros, la reaccion es justa.Tal vez habria que moderar un poco la explosion. Tengan cuidado, que estan muy lejos de casa.
Los ama
mama celeste
hubieramos pagado para verlo en acción al gringo loco!!! jaja! Así nos gusta, che , no se dejen meter el pecho!!!!
siempre los recuerdamos, los seguimos todo el tiempo.
quieren que les mandemos algunos cabullones???
fer y maru
me hubiera gustado verte a vos, cordobes culeaaaa, si te meten la mano en la parrilla cuando estas haciendo el asado.
se te extraña mucho por estas tierras.
facu
Publicar un comentario